I.E.S. Juan de Arejula. Lucena (Cordoba)

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I.E.S. Juan de Aréjula

Instituto de Enseñanza Secundaria. Lucena (Córdoba)

Asignaturas

Filosofía
Historia de la Filosofía

El Real Decreto 1467/2007, de 2 de noviembre, aprobado por el Ministerio de Educación y Ciencia (MEC) y que establece la estructura y las enseñanzas mínimas de Bachillerato como consecuencia de la implantación de la Ley Orgánica de Educación (LOE), ha sido desarrollado en Andalucía por el Decreto 416/2008, de 22 de julio, por el que se establece la ordenación y las enseñanzas correspondientes al Bachillerato, y por la Orden de 5 de agosto de 2008, por la que se desarrolla el currículo de Bachillerato para esta comunidad. En el artículo 2 de esta Orden se indica que los objetivos, contenidos y criterios de evaluación para cada una de las materias son los establecidos tanto en ese Real Decreto como en ese Decreto y en esa Orden, en la que, específicamente, se incluyen los contenidos propios de esta comunidad, que “versarán sobre el tratamiento de la realidad andaluza en sus aspectos geográficos, económicos, sociales históricos, culturales, científicos y de investigación a fin de mejorar las competencias ciudadanas del alumnado, su madurez intelectual y humana, y los conocimientos y habilidades que le permitan desarrollar las funciones sociales precisas para incorporarse a la vida activa y a la educación superior con responsabilidad, competencia y autonomía”. La Historia de la Filosofía es materia común en el segundo curso de Bachillerato.

Según la LOE (artículo 32), esta etapa ha de cumplir diferentes finalidades educativas, que no son otras que proporcionar a los alumnos formación, madurez intelectual y humana, conocimientos y habilidades que les permitan desarrollar funciones sociales e incorporarse a la vida activa con responsabilidad y competencia, así como para acceder a la educación superior (estudios universitarios y de formación profesional de grado superior, entre otros). De acuerdo con estos objetivos, el Bachillerato se organiza bajo los principios de unidad y diversidad, es decir, le dota al alumno de una formación intelectual general y de una preparación específica en la modalidad que esté cursando (a través de las materias comunes —como esta—, de modalidad y optativas), y en las que la labor orientadora es fundamental para lograr esos objetivos. En consecuencia, la educación en conocimientos específicos de esta materia ha de incorporar también otro novedoso contenido curricular: la enseñanza en los valores de una sociedad democrática, libre, tolerante, plural, etc., también una de las finalidades expresas del sistema educativo, tal y como se pone de manifiesto en los objetivos de esta etapa educativa y en los específicos de esta materia (según el artículo 33 de la LOE, “ejercer la ciudadanía democrática, desde una perspectiva global, y adquirir una conciencia cívica responsable, inspirada por los valores de la Constitución española así como por los derechos humanos, que fomente la corresponsabilidad en la construcción de una sociedad justa y equitativa”).

De hecho, tanto esta materia como la de Filosofía y Ciudadanía (1. º de Bachillerato) se caracterizan por el alto e inapreciable valor formativo (humanístico) que tiene para todos los alumnos: para los que estudian humanidades, por su eminente carácter cultural; y para los de los itinerarios más científicos, por la estrecha relación, además, entre ciencia y filosofía (ahí están las aportaciones de eminentes científicos a la historia de las ideas). En este sentido, el currículo de Bachillerato ha de contribuir a la formación de una ciudadanía informada y crítica, y por ello debe incluir aspectos de formación cultural general.

La materia de Historia de la Filosofía adquiere, en este contexto y curso, una importancia decisiva en la formación de los jóvenes alumnos, en cuanto que pretende propiciar en ellos una actitud reflexiva y crítica (individual y colectiva), es decir, filosófica, potenciar su capacidad de pensar de modo coherente, usando la razón como instrumento de persuasión y diálogo, y adoptando ante los problemas objeto de análisis a lo largo de la historia de la humanidad una actitud personal, a la vez que les ayuda a integrar, en una visión de conjunto, la diversidad de conocimientos, creencias y valores —una visión panorámica de la historia de las ideas o, al menos, de los pensadores más importantes de la historia de la cultura occidental y a considerar la capacidad de la filosofía como instrumento de transformación social.

En este curso, el alumno tiene a su favor no sólo los conocimientos adquiridos en el curso anterior sino también el método de análisis propio de esta materia, es decir, dispone de una estructura conceptual que le permite analizar filosóficamente los grandes problemas e interrogantes a los que se ha enfrentado la humanidad a lo largo de su historia. En este curso, y gracias a la profundización conceptual que permite el haber cursado la materia de Filosofía y Ciudadanía en 1.º de Bachillerato, dos son los principales objetivos a lograr: localizar temporal y espacialmente filósofos y sistemas filosóficos —efectuando un recorrido por las grandes etapas de la historia de la filosofía y completar la formación filosófica a través del estudio y el análisis de los filósofos representativos e influyentes de cada una de las cuatro grandes etapas (antigua, medieval, moderna y contemporánea), de acuerdo a la tradicional división en edades. En el marco de los contenidos específicos de esta comunidad autónoma, también se han establecido cuatro bloques estrechamente relacionados con los de carácter nacional, en los que los contenidos se formulan a partir de posibles preguntas que se les pueden plantear a los alumnos en función de dos líneas de desarrollo o de enfoque diferentes, aunque no opuestas, como son la filosofía teórica (onto-epistemológica) y la filosofía práctica (ético-política), y que son las dos líneas en las que se incluyen los textos que deberán ser analizados por los alumnos en la PAU.

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CRITERIOS DE EVALUACIÓN PARA EL CONJUNTO DE LA MATERIA

Según el mencionado Real Decreto 1467/2007, los criterios de evaluación son los siguientes:

1. Analizar el contenido de un texto filosófico, identificando sus elementos fundamentales y su estructura, y comentándolo con cierto rigor metodológico.

Este criterio trata de evaluar la capacidad de comprensión de los textos filosóficos mediante la identificación de los problemas que trata el texto, la explicación de sus principales conceptos y términos y los argumentos empleados por el autor para justificar y demostrar sus opiniones.

2. Relacionar los problemas filosóficos estudiados con las principales condiciones socioculturales en las que aparecen y a las que han pretendido dar respuesta, situándolos adecuadamente en su época y correlacionando sus características principales.

Este criterio trata de evaluar la comprensión por parte de los alumnos de las características sociales e históricas de los problemas filosóficos y la capacidad para contextualizarlos adecuadamente y situar correctamente a los principales filósofos estudiados en su contexto histórico-filosófico.

3. Ordenar y situar cronológicamente las diversas respuestas dadas a las preguntas filosóficas básicas, relacionándolas con los filósofos anteriores e identificando su influencia y permanencia en la reflexión filosófica posterior.

Con este criterio se trata de comprobar la capacidad para integrar las respuestas dadas a lo largo de la historia a los distintos problemas filosóficos, superando una mera concepción de yuxtaposición de las aportaciones de los filósofos y manifestando una comprensión sistemática de la filosofía.

4. Comentar y enjuiciar críticamente un texto filosófico, identificando los supuestos implícitos que lo sustentan, la consistencia de sus argumentos y conclusiones, así como la vigencia de sus aportaciones en la actualidad.

Más allá de la comprensión precisa del texto, este criterio trata de valorar la asimilación por parte del alumno de las ideas expuestas por el autor, de su valoración de las mismas y del desarrollo del espíritu crítico por parte del alumno, capaz de enjuiciar y manifestar de forma razonada su acuerdo o desacuerdo con las opiniones del autor.

5. Comparar y relacionar textos filosóficos de distintas épocas y autores, para establecer entre ellos semejanzas y diferencias de planteamiento.

Se trata de comprobar la capacidad de identificar las preguntas comunes a los distintos filósofos, así como las diferencias existentes entre los mismos, mostrando los factores que pueden explicar esas diferencias.

6. Aplicar en las actividades planteadas para la asimilación de los contenidos (comentario de textos, disertaciones, argumentaciones, debates, etc.) el procedimiento metodológico adecuado, en función de su orientación científica o filosófica.

A través de este criterio se trata de comprobar que se conocen y aplican los distintos métodos de conocimiento, sean científicos o filosóficos, utilizándolos habitualmente en las distintas actividades y ejercicios que se llevan a cabo en el desarrollo de la filosofía.

7. Elaborar pequeños trabajos sobre algún aspecto o pregunta de la historia del pensamiento filosófico, exponiendo de modo claro y ordenado las grandes líneas de los filósofos relacionadas con el mismo, y que se han estudiado de modo analítico.

Este criterio trata de valorar la comprensión de los grandes complejos problemáticos planteados a lo largo de las distintas épocas, así como la capacidad de síntesis para relacionar respuestas de distintas épocas y autores relacionados con el citado problema.

8. Participar en debates o exponer por escrito la opinión acerca de algún problema filosófico del presente que suscite el interés de los alumnos, aportando sus propias reflexiones y relacionándolas con otras posiciones de épocas pasadas previamente estudiadas.

Con este criterio se trata de valorar la capacidad de expresión y de utilización de los términos adecuados por parte del alumno al participar en diversas formas en un debate filosófico de actualidad, así como su asimilación de los contenidos filosóficos históricos y su vinculación con los problemas actuales.

9. Analizar críticamente las conceptualizaciones de carácter excluyente y discriminatorio que aparecen en el discurso filosófico de distintas épocas históricas, señalando su vinculación con otros planteamientos sociales y culturales propios de la época.

Este criterio trata de valorar la comprensión del carácter limitado de todas las respuestas dadas a lo largo de la historia, y sus limitaciones vinculadas a las condiciones sociales, culturales, etc., propias de cada época.

En la citada Orden de 5 de agosto de 2008, también se dan indicaciones acerca de los criterios de valoración de los aprendizajes de los alumnos, y que son los siguientes en cada uno de los núcleos o bloques temáticos:

1. La filosofía antigua: Conocimiento y realidad. Ética y política.

 Se atenderá a la adquisición de conceptos relevantes en el análisis de los problemas planteados, así como a la comprensión del tema, tanto al contexto histórico-cultural y filosófico, como al contenido doctrinal del autor o autores seleccionados. Se valorará también la capacidad de relacionar los autores en los que se centra la investigación con otros del contexto próximo (como, por ejemplo, entre Platón y los sofistas, Platón y Aristóteles, Platón y Demócrito), así como la capacidad de formular problemas y de buscar soluciones, la destreza para expresar de manera razonada el punto de vista propio en relación a ellos y sus posibilidades de actualización en el momento presente.

 Además de la actitud dialogante en el planteamiento y resolución de los problemas, se valorará también la adquisición de conocimientos instrumentales: capacidad para buscar información y organizar el material obtenido (identificación del tema de un texto y sus principales ideas, el uso de esquemas, mapas conceptuales, la elaboración de resúmenes, interpretación o comentario de textos, informes, trabajos extensos, disertación filosófica, etc.).

2. La filosofía medieval: Las relaciones entre la razón y la fe. Ética y política.

 Además de usar los criterios expuestos en el núcleo anterior, se valorará también la capacidad de interpretar textos filosóficos breves: vocabulario específico, la identificación y el comentario del problema que contiene, la estructura argumentativa en la que se sustentan sus tesis, la ubicación en el contexto histórico, cultural y filosófico de su autor, las semejanzas y diferencias con respecto a otros autores, corrientes o épocas, ordenándolos cronológicamente, la capacidad de expresar el punto de vista propio, confrontarlo con el punto de vista de los demás y actualizarlo.

 Se valorará también la actitud crítica y reflexiva en el análisis de los problemas planteados y su actualización, el interés por conocer y aportar nuevas ideas, disposición positiva a participar en diálogos y debates, etc.

3. La filosofía moderna: La nueva imagen de la Naturaleza y el problema del conocimiento. Ética y política en la Ilustración.

 Además de atender a los criterios de valoración expuestos en los núcleos temáticos anteriores, al finalizar el curso el alumnado deberá haber mejorado cualitativamente su uso del comentario de texto. Por otro lado, además de valorar la actitud reflexiva, crítica y creativa, así como el interés por conocer y aportar nuevas ideas en la resolución de los problemas, deberá implicarse activamente en las actividades del grupo, ser capaz de confrontar, desde el respeto necesario, sus puntos de vista con los de los demás, demostrar autonomía suficiente para tomar iniciativas en el proceso de aprendizaje, etc.

4. La filosofía contemporánea: El pensamiento social. La crítica de los ideales ilustrados. La filosofía española.

 En el último núcleo temático se atenderá a los criterios expresados en los núcleos anteriores, aunque se valorará el progreso experimentado durante todo el curso tanto en la adquisición de los conceptos como de los procedimientos, estrategias y actitudes.
 Además, a la finalización del curso, el alumnado deberá haber mejorado cualitativamente su uso del comentario de texto y la disertación filosófica. A partir de este momento, además de valorar la actitud crítica y reflexiva, el interés por conocer y aportar nuevas ideas en la resolución de los problemas, el alumnado deberá implicarse activamente en las actividades del grupo, ser capaz de confrontar, desde el respeto necesario, sus puntos de vista con los d e los demás, demostrar autonomía suficiente para tomar iniciativas en el proceso de aprendizaje, etc.

CRITERIOS GENERALES DE CALIFICACIÓN Y PROCEDIMIENTOS Y HERRAMIENTAS DE EVALUACIÓN

La calificación general y evaluación del alumnado se llevará a cabo a través de las siguientes herramientas:

1) Realización de una prueba, a finales de cada trimestre sobre los contenidos de aquellas unidades didácticas que hayan sido trabajadas durante éste. En dicha prueba se tendrá en cuenta la ortografía así como la expresión escrita y la limpieza y orden en la presentación. Esta prueba podrá contener alguna cuestión consistente en responder un test, así como diversas cuestiones en las que los alumnos desarrollen los contenidos estudiados previamente. También podría incluir un breve fragmento a comentar.
2) Realización de breves trabajos escritos, consistentes en unas actividades o un comentario de texto al final de cada unidad didáctica durante cada trimestre, que computarán como notas o calificaciones de clase. En dichas actividades o comentario de texto se tendrá igualmente en cuenta la ortografía así como la expresión escrita y la limpieza y el orden en la presentación. Estas actividades tendrán un carácter voluntario y podrán suponer un aumento en la calificación del trimestre de hasta un máximo de dos puntos.
3) Análisis y observación de las actitudes mantenidas por el alumnado en clase, tanto hacia los contenidos de la materia como actitudes referentes al respeto hacia los demás, a la pluralidad de ideas, a la disciplina y puntualidad, así como a los hábitos de trabajo. Podrán ser penalizadas con la reducción de nota correspondiente las conductas que aparecen reflejadas en la siguiente tabla:

A) Acumulación de retrasos (3) injustificados 0,2 puntos
B) Interrupción continuada de la explicación del profesor 0,2 puntos
C) Levantarse del pupitre en clase sin permiso 0,2 puntos
D) La falta de respeto o desconsideración hacia cualquier miembro de la comunidad educativa 0,4 puntos
E) No seguir las indicaciones del profesor 0,2 puntos
F) Ausencia injustificada a clase 0,2 puntos
G) Consumir alimentos y/o bebidas en clase 0,2 puntos
H) Utilizar aparatos electrónicos (videoconsola portátil, reproductores mp3/mp4, teléfonos móviles, etc.) 0,2 puntos
I) Molestar a los compañeros 0,2 puntos
J) La dedicación al estudio y realización de actividades de otras materias durante la clase 0,2 puntos

El procedimiento que se utilizará para establecer la evaluación definitiva del alumnado en cada trimestre será el que se menciona a continuación:

El apartado 1) supondrá el 100% de la calificación final de cada trimestre (para aquellos alumnos/as que hayan declinado la posibilidad de entregar las actividades y/o comentarios de texto recomendados).

El apartado 2) podrá suponer un aumento de hasta un máximo de dos puntos sobre la calificación final de cada trimestre (para aquellos alumnos/as que hayan entregado las actividades y/o comentarios de texto), teniendo presente que el resultado de esta nota será la media aritmética de las notas logradas en las actividades y/o comentarios de texto entregados durante el trimestre dentro del plazo máximo propuesto.
El apartado 3) se aplicará en su caso al finalizar el trimestre correspondiente y en la calificación final del curso, si bien la observancia en la corrección en las conductas disruptivas reseñadas podrá suponer en su caso la recuperación de la puntuación original lograda en el conjunto de los apartados 1) y 2).
En cuanto a la penalización por las faltas de ortografía, ésta será como sigue: 0,15 puntos por falta de ortografía (incluyendo tildes) en el primer trimestre, 0,2 en el segundo y 0,25 en el tercero. La mala presentación así como una mala expresión en los escritos podrá suponer una penalización de hasta medio punto. En ningún caso la penalización por la ortografía podrá sobrepasar los dos puntos sobre la nota obtenida.
De este modo la calificación obtenida por el alumnado será el resultado del cómputo de los tres apartados. Si en el trimestre algún alumno/a no hubiese sido evaluado/a positivamente, deberá realizar un examen de recuperación.
La calificación definitiva de la materia al final de curso se obtendrá realizando la media aritmética de los tres trimestres. Se propondrá la promoción del alumno cuando éste haya demostrado suficientemente, mediante los criterios de evaluación previamente expuestos, haber logrado los objetivos fundamentales de cada unidad didáctica, así como un grado satisfactorio en el resto de los objetivos.

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